18 de septiembre de 2018

Charrán rosado

El Charrán rosado (Sterna dougallii) se parece al Charrán ártico, del que se diferencia porque las plumas de su cola no sobresalen por detrás de las primarias cuando está posado. Además, las partes inferiores son blancas en lugar de blanco grisáceas. En época de cría tiene el pico rojo con la punta negra, algo más largo que el Charrán ártico, y durante el resto del año conserva el rojo en la base del pico. Tiene las patas rojas. Los inmaduros de esta especie presentan un distintivo dibujo escamoso muy oscuro en el manto y sus patas son casi negras, en lugar de rojas como en el Charrán común o rojo anaranjadas como en el Charrán ártico. En la península Ibérica es un nidificante muy escaso, con tan sólo un intento de cría fallido en el Delta del Ebro (Tarragona) en 1961. También es un migrante muy escaso, procedente fundamentalmente de las Islas Británicas, más frecuente en el paso postnupcial por las costas cántabro-atlánticas. En Cantabria es un migrante muy escaso. El paso postnupcial se desarrolla de septiembre a noviembre, al menos en la bahía de Santander y las marismas de Santoña. Las dos únicas observaciones publicadas son las siguientes: un ave cazada, cuando volaba acompañada por otro individuo, el 15 de octubre de 1976 en las marismas Blancas, bahía de Santander y 2 aves el 1 de octubre de 1991 en la bahía de Santander tras un fuerte temporal. En las Marismas de Santoña es accidental y, aunque no hay citas publicadas, hay alguna observación durante el paso postnupcial.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).
En la fotografía un ave en las Marismas de Santoña el 31 de mayo de 2007.

Charrán patinegro

El Charrán patinegro (Sterna sandvicensis) es el charrán de mayor longitud y envergadura, destacando las alas largas y estrechas. Su cola es notablemente menos ahorquillada que la de otros charranes. Se le identifica fácilmente por su largo pico negro con la punta amarillenta y también por las plumas hirsutas de la nuca a modo de moño despeinado. Los inmaduros se caracterizan por unas conspicuas manchas escamosas muy oscuras en el manto, en las supracobertoras alares y en las caudales. Las patas son negras en todos los plumajes. En la península Ibérica es un nidificante común y regular en el Delta del Ebro (Tarragona) y muy escaso e irregular en Asturias, la Albufera de Valencia y quizás Andalucía occidental y estuarios de los ríos Tajo y Sado (Portugal). La población del Delta del Ebro ha aumentado de 5 parejas a principios de los años 60 a 1.220 en 1993. Se ha estimado un total de 1.500-1.700 parejas en España en 1995. También es un migrante común procedente del resto de Europa, sobre todo de las Islas Británicas. El paso postnupcial tiene lugar por las costas cántabro-atlánticas en septiembre y octubre, y el prenupcial de marzo a mayo. Además, es un invernante común, con 1.400 aves en el censo de invernantes de enero 1984, principalmente en las costas mediterráneas, siendo escaso en las cantábricas. En Cantabria es un migrante común. El paso postnupcial se produce desde mediados de julio, alcanzando su máximo de finales de septiembre a principios de octubre, y el prenupcial de mediados de febrero a finales de mayo, pero principalmente en marzo y abril. Por otro lado, es un invernante muy escaso en las marismas de Santoña y en la bahía de Santander, aquí con hasta 10 aves. Se localizaron 7 aves en el censo de invernantes de enero de 1992, 2 de ellas en las marismas de Santoña. Se ha detectado la presencia de aves estivales en la bahía de Santander. En las Marismas de Santoña se encuentra presente durante todo el año, muy escasamente durante la época estival, con observaciones de comportamiento reproductor. Es un migrante escaso, más frecuente en el paso postnupcial. Aquí es un invernante muy escaso, con hasta 5 aves y 2 aves en los censos de invernantes de enero de 1987, 1989 y 1992, pero ninguna en el resto del período 1987-92, y 5 ejemplares en el censo de invernantes de enero de 1997. Además, 2 aves el 3 de enero de 1993, 2 el 5 de diciembre de 1993, una el 16 de enero de 1994, 2 el 1 de diciembre de 1996, 1 o 2 el 31 de diciembre de 1996, 2 el 20 de diciembre de 1997, 4 el 24 de enero de 1998, una el 2 de diciembre de 1998, otra el 3 de enero de 1999 y 2 el 13 de marzo de 1999.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).

Charrán ártico

El Charrán ártico (Sterna paradisea), como el resto de los charranes, es de tonos claros, tiene la cola notablemente ahorquillada al contrario que las gaviotas, y presenta un amplio píleo negro en plumaje nupcial. En el Charrán ártico las plumas de la cola sobresalen por detrás de las primarias cuando está posado. En época de cría tiene el pico y las patas rojas. Exceptuando el píleo, el resto de sus partes superiores son gris claras y las inferiores blanco grisáceo. Fuera de la época de reproducción tiene la frente blanca y el pico y las patas son negruzcos. Los inmaduros se parecen a los adultos en plumaje invernal, pero tienen las patas rojo anaranjadas. En la península Ibérica es un migrante escaso y regular por las costas cántabro-atlánticas, más frecuente en alta mar. El paso postnupcial se produce en septiembre y octubre, y el prenupcial de abril a junio. En Cantabria es un migrante muy escaso. El paso postnupcial tiene lugar de últimos de agosto a mediados de octubre y el prenupcial, poco notorio, de principios de abril a finales de mayo. 
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).

Carricero común

El Carricero común (Acrocephalus scirpaceus) es un pequeño paseriforme de carrizal de tonos uniformes, pardo rojizos por encima y blanquecinos por debajo. Presenta una lista superciliar clara muy difuminada, prácticamente imperceptible por detrás del ojo. Sólo es fácil de ver cuando los machos cantan desde el tallo de un carrizo en mayo y junio. Su canto rítmico y monótono es, en gran medida, causante del "ambiente" tan particular de las áreas palustres durante el verano. En la península Ibérica es un nidificante común y estival en carrizales de marismas y estuarios costeros, lagunas interiores y riberas fluviales, con un total de 7.100-13.600 parejas estimadas en España en 1995. Por otro lado, es un migrante muy común. El paso postnupcial se desarrolla principalmente en agosto y septiembre, y el prenupcial en abril y mayo. En Cantabria, aunque no existen observaciones publicadas como ave nidificante, es un reproductor probable al menos en las marismas de Victoria. Además, es un migrante escaso. En las Marismas de Santoña es un migrante escaso. El paso postnupcial tiene lugar de julio a octubre y el prenupcial en abril y mayo. Por ejemplo, 2 aves el 12 de octubre de 1991 en las charcas de Treto. En las Marismas de Victoria se le considera un nidificante escaso. Por ejemplo, un ave cantando el 29 de junio de 1998. Respecto al paso migratorio, vale lo dicho para las marismas de Santoña.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).

Bisbita costero

El Bisbita costero (Anthus petrosus) es un paseriforme fácil de distinguir de otros bisbitas por tener el plumaje pardo oliváceo, las patas negruzcas y grandes estrías muy oscuras en el pecho y el vientre. Además, las plumas caudales externas son grises y no blancas como en otros bisbitas. En la península Ibérica y Cantabria es un migrante e invernante escaso en las costa. En las Marismas de Santoña es un invernante escaso, al menos en diciembre y enero. Se detectó su presencia en el censo de invernantes de enero de 1997. Otras observaciones: un ave el 20 de diciembre de 1997 y otra el 10 de enero de 1998.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).

Avoceta común

La Avoceta común (Recurvirostra avosetta) es un ave limícola inconfundible por su diseño bicolor, blanco y, en menor medida, negro. Las patas son muy largas y gris azuladas. El pico es largo, fino y negro, llamativamente curvado hacia arriba. En vuelo, vista por debajo, es enteramente blanca con las primarias negras. Vista por encima, además de las primarias, también son negros el píleo, la nuca y cuatro franjas longitudinales en el manto y las alas. En la península Ibérica es un nidificante común y en aumento en el extremo suroccidental de la península, costa mediterránea, La Mancha y Valle del Ebro, con un total de 4.356-4.476 parejas nidificantes en España en 1989. La población nidificante es fundamentalmente sedentaria. También es un migrante común procedente de Europa atlántica. El paso postnupcial se desarrolla de agosto a octubre en las costas cántabro-atlánticas y el prenupcial, poco notorio, de marzo a mayo. Además, es un invernante común. La población invernante media es de 7.200 aves en España. La mayoría de los invernantes peninsulares se concentran en las costas portuguesas. En Cantabria es un migrante común. El paso postnupcial se desarrolla de mediados de agosto a mediados de octubre y el prenupcial, mucho más escaso, en marzo y abril. Por el contrario, es un invernante escaso, con 0, 0 y 4 aves en los censos de invernantes de enero de 1978, 1979 y 1980, y 14 en el de 1992, todas ellas en las marismas de Santoña. Fuera de las marismas de Santoña, sólo hay observaciones en la bahía de Santander, sobre todo en la ría de Raos. En las Marismas de Santoña es un migrante común. El paso postnupcial tiene lugar desde septiembre y el prenupcial hasta marzo. Por otro lado, es un invernante escaso y regular, con 10 ejemplares de media anual y un máximo de 20 aves en enero de 1987 en los censos de invernantes de enero del período 1987-92. Posteriormente, se han citado 2 aves el 5 de enero de 1993 en Santoña, un máximo de 325 el 6 de diciembre de 1995, 100 el 1 de diciembre de 1996 y 181 el 19 de enero de 1997 en el censo de invernantes de enero de 1997.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).

Alcatraz atlántico

El Alcatraz atlántico (Morus bassanus) es un ave marina grande con las alas notablemente largas y estrechas. Los adultos son inconfundibles por su plumaje blanco con las primarias negras. Los inmaduros de primer año son completamente pardos y se distinguen de las pardelas y las grandes gaviotas inmaduras por su gran tamaño y por la mayor longitud de la cabeza y el pico. En el plumaje de segundo año destaca la cabeza blanca respecto del pardo oscuro del resto del cuerpo. El del tercer año es como el del adulto, pero con abundantes estrías pardo oscuras por encima, sobre todo en las alas. Captura peces dejándose caer desde 20 o más metros de altura. En la península Ibérica es un migrante común tanto en las costas cántabro-atlánticas como en las mediterráneas, procedente de las grandes islas atlánticas y Noruega. El paso postnupcial principal se produce de agosto a noviembre por las costas cántabro-atlánticas, alcanzando su máximo de la segunda quincena de septiembre a finales de octubre. La mayoría de las aves siguen hacia el sur hasta las costas africanas. El paso prenupcial es mucho menos notorio en las costas cantábricas y se produce de marzo a mayo. Los adultos llegan más tarde y se marchan antes que las aves inmaduras. Algunos inmaduros permanecen todo el verano en las costas ibéricas. En Cantabria es un migrante muy común. El paso postnupcial se desarrolla desde mediados de junio hasta la sedimentación de aves invernantes, alcanzando su máximo en septiembre y octubre, hasta 200 aves/hora frente al cabo de Ajo. Los faros del Pescador y del Caballo son buenos puntos de observación de su migración. La migración prenupcial, menos notoria, se produce de mediados de febrero a abril. Es escaso como invernante. Algunos inmaduros permanecen durante el verano muy escasamente. En las Marismas de Santoña, aunque no hay citas publicadas, se han visto algunas aves inmaduras en otoño después de fuertes temporales. Frente a la playa de Trengandín una interesante observación de 7 aves pescando el 6 de septiembre de 1996. En la playa de Berria encontramos un cadáver el 17 de febrero de 1991 y otro el 24 de noviembre de 1991.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).

Aguilucho lagunero occidental

El Aguilucho lagunero occidental (Circus aeruginosus) es un ave rapaz fácilmente identificable como un aguilucho por su vuelo ligero con las alas en “V” poco profunda. La hembra es marrón, con el píleo, la garganta y el borde anterior de las alas de color marrón amarillento. El macho, visto por encima, se distingue de la hembra por tener las primarias negras y las secundarias y caudales grises. Visto por debajo, las alas del macho son grises, exceptuando las primarias que son negras. En la península Ibérica es un nidificante escaso, con entre 481 y 522 parejas en 1990. Actualmente se halla en fase de recuperación tras un largo período de regresión ligado a la desecación de humedales. La población ibérica es fundamentalmente sedentaria. Además, es un migrante común, procedente de centroeuropea y los países nórdicos. Como invernante es escaso. En Cantabria es un nidificante posible en el embalse del Ebro y en el Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel. Exceptuando el Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel, todas las citas publicadas son de aves vistas en las marismas de Parayas, bahía de Santander: una hembra el 26 de enero de 1985, 1 o 2 de primeros de septiembre a finales de diciembre de 1986 y una el 4 de agosto de 1987. Un ave en el censo de invernantes de enero de 1992, en el Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel. En las Marismas de Santoña es un divagante muy escaso. Se trata de hembras e inmaduros, probablemente procedentes de las marismas de Victoria. Por ejemplo, una hembra el 12 de octubre de 1991 en las marismas de Colindres y un ave en el censo de invernantes de enero de 1997. En las Marismas de Victoria se halla presente durante todo el año, aunque es muy escaso. Todas las observaciones se refieren a hembras e inmaduros. Por ejemplo, una hembra el 7 de octubre de 1989 y 2 el 17 de mayo de 1992. También es muy escaso como invernante, con un ave en los censos de invernantes de enero de 1992 y 1997 y 2 el 17 de enero de 1998. En las Marismas de Joyel es muy escaso; por ejemplo, un ave en el censo de invernantes de enero de 1997.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).

17 de septiembre de 2018

Porrón acollarado

El Porrón acollarado (Aythya collaris) es un pato originario de Norteamérica. El macho tiene el pecho, el manto, las supracobertoras alares, la popa y la cola de color negro, mientras que los flancos y el vientre son grisáceos. La cabeza es de color negro azulado con unas plumas en la parte posterior del píleo en forma de moño. El pico es gris con una estrecha banda subterminal blancuzca y la punta negra. La hembra es de tonos pardos y se caracteriza por el moño y por tener el pico negruzco con una estrecha banda subterminal grisácea. Además, el pecho y los flancos son bastante rojizos y, la base del pico, grisácea. En la península Ibérica es un ave accidental procedente de Norteamérica. El Comité de Rarezas de la SEO en el período 1984-96 ha homologado 17 citas en España, con un total de 30 aves registradas. En Cantabria sólo la cita de un ave del 6 de enero de 1998 hasta finales de febrero en las marismas de Astillero.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).

Gaviota groenlandesa

La Gaviota groenlandesa (Larus glaucoides) se parece al Gavión hiperbóreo, pero es bastante más pequeña y grácil, y cuando está posada, las alas sobrepasan ampliamente a la cola hacia atrás. Además, tiene la cabeza más redondeada, el pico más corto, y las patas son más delgadas y largas. En plumaje invernal tiene abundantes manchas oscuras en la cabeza, el pecho y la nuca. Los inmaduros de primer año son como los del Gavión hiperbóreo, pero más pequeños y con la base del pico de color marrón o marrón rosado. Los de segundo invierno también se parecen a los del Gavión hiperbóreo, pero su plumaje es menos oscuro y la base del pico es grisácea en lugar de rosa pálido. En la península Ibérica es un invernante accidental. El Comité de Rarezas de la SEO en el período 1984-96 ha homologado 11 citas en España, todas ellas de aves solitarias. La mayoría son citas de aves de primer o segundo año en enero y febrero, todas ellas en las costas cántabro-atlánticas. En Cantabria sólo una cita, no homologada por el Comité de Rarezas de la SEO, de un ave el 23 de agosto de 1989.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).

Gavión atlántico

El Gavión atlántico (Larus marinus) es una gaviota fácilmente identificable por su gran tamaño y robustez. En plumaje nupcial tiene la cabeza, las partes inferiores y la cola blancas, mientras que el manto y las alas son negros, exceptuando las puntas de las primarias, que son blancas. El pico es amarillo con una mancha roja subterminal en la mandíbula inferior. Las patas son de un distintivo color rosa grisáceo. En invierno presenta la cabeza y la nuca algo estriadas de pardo claro. Los inmaduros de primer invierno se caracterizan por su plumaje pardo y uniformemente estriado, exceptuando la cabeza y el pecho, que son más claros. El pico es negro. Los de segundo invierno tienen el pico amarillento, con una banda subterminal negruzca y la punta amarilla. En la península Ibérica es un migrante e invernante escaso, procedente al menos de Francia, Irlanda y Noruega, con 236 aves en el censo de invernantes de enero de 1984, todas ellas en las costas cántabro-atlánticas y la mayoría en las Rías Bajas (Pontevedra). En Cantabria es un migrante escaso. El paso postnupcial se desarrolla desde mediados de agosto, siendo más frecuente a partir de mediados de noviembre, y el prenupcial hasta finales de abril. También es un invernante escaso, de diciembre a febrero, en las marismas de Santoña y en la bahía de Santander, normalmente con menos de 5 aves. Por ejemplo, 2 aves en el censo de invernantes de enero de 1984 y una en el de 1992, en las marismas de Santoña. Aquí es un migrante muy escaso. El paso postnupcial se produce desde septiembre y el prenupcial hasta abril. También es un invernante muy escaso, con un máximo de 6 aves en 1977, una el 15 de septiembre de 1991 en las marismas de Colindres, otra el 12 de octubre de 1991 en la ría de Treto, 2 el 19 de enero de 1997 en el censo de invernantes de enero de 1997 y un inmaduro de primer invierno el 8 de febrero de 1997 en el canal entre las rías de Argoños y Boo.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).

Gaviota de Delaware

La Gaviota de Delaware (Larus delawarensis) se parece a la Gaviota cana, pero es algo más grande, tiene el pico más robusto y el iris pálido en lugar de negro. Los adultos en plumaje nupcial tienen el pico amarillo con una banda subterminal negra. El iris es amarillento. En plumaje invernal presentan abundantes manchas estriadas grisáceas en la cabeza y la nuca. Los inmaduros de primer invierno presentan el manto gris claro con algunas manchas oscuras. Su cola es principalmente grisácea con una franja caudal terminal negruzca, notablemente menos definida que en la Gaviota cana. Tienen el pico rosado con una banda subterminal negra y las patas rosadas. Los inmaduros de segundo invierno son como los adultos en plumaje invernal, pero con restos de la franja caudal oscura de la cola. Además, las primarias son negruzcas en lugar de negras, sin blanco en la punta de las primarias y con el iris marrón claro en lugar de amarillento. En la península Ibérica es un invernante regular al menos desde 1986, sobre todo en las costas cántabro-atlánticas, de noviembre a abril. Es originaria de Norteamérica. El Comité de Rarezas de la SEO en el período 1984-96 ha homologado 74 citas en España, con un total de 149 aves registradas. En Cantabria es un invernante accidental, con sólo algunas observaciones en la bahía de Santander y las marismas de Santoña. Aquí sólo hay una cita publicada, no homologada por el Comité de Rarezas de la SEO, de un ave el 16 de enero de 1991.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).

Gaviota tridáctila

La Gaviota tridáctila (Rissa tridactyla) se parece a la Gaviota cana, pero tiene las patas negras en lugar de amarillo verdosas, y las primarias son grises en la base y negras en la punta, sin manchas blancas. Además, el manto y las supracobertoras alares secundarias son más oscuras que el resto del ala. El pico es amarillo. En plumaje invernal tiene una amplia mancha negra detrás del ojo. Los inmaduros de primer invierno se distinguen por presentar una llamativa franja alar negra en forma de "V". Además, tienen la mancha de los adultos en invierno, la cola blanca con una banda terminal negra y una franja en la nuca del mismo color. El pico es negro. En la península Ibérica e Islas Baleares. Aquí es un nidificante escaso desde 1975 en 2 colonias de La Coruña: en las islas Sisargas, con 153 parejas en 1981, 82 en 1990, 92 en 1991, 141 en 1992 y 0 en 1993, y en cabo Vilán, con 52 parejas en 1981, 44 en 1982 y 5 en 1993. El fracaso reproductor que se produjo en 1993 se atribuyó a la escasez de recursos tróficos. La tendencia de la población nidificante es globalmente creciente, aunque con fluctuaciones. Es un migrante común. El paso postnupcial se desarrolla de septiembre a diciembre y el prenupcial en marzo y abril. Se trata de un ave pelágica fuera de la época de cría, por lo que es muy difícil estimar sus efectivos. Se contaron 1.434 aves en el censo de invernantes de enero de 1984, 1.427 de ellas en las costas cántabro-atlánticas. En Cantabria es un migrante común. El paso postnupcial se produce desde mediados de octubre y el prenupcial hasta finales de abril. También es un invernante común, normalmente en alta mar, pero también en la costa, sobre todo cuando hay temporal, principalmente en las rías de San Vicente de la Barquera, La Rabia y Liencres, en la bahía de Santander y en las marismas de Santoña. Se han registrado cifras máximas de invernantes en enero y febrero. No se localizó ningún ave en el censo de invernantes de enero de 1992. En la playa de Trengandín localizamos 5 cadáveres el 17 de febrero de 1991 tras temporal. En la playa de Berria otros 2 cadáveres ese mismo días. Posteriormente, otro cadáver de un inmaduro el 20 de diciembre de 1997, otro, también de un inmaduro, el 24 de enero de 1998 y un adulto muy debilitado el mismo día.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).

Gaviota cana

La Gaviota cana (Larus canus) es como la Gaviota patiamarilla, pero notablemente más pequeña y grácil. Además, se diferencia por tener el manto y las alas de color gris azulado, la cabeza más redondeada, el iris negro en lugar de amarillo y el pico más fino y amarillo verdoso; del mismo color que las patas. Los adultos en plumaje invernal tienen el pico más pardusco y un fino rayado grisáceo en la nuca y la cabeza. En todos los plumajes, las primarias más externas son completamente negras con unas manchas blancas muy cerca de la punta. Los inmaduros de primer invierno tienen las alas pardas con primarias negruzcas y manto gris. La cabeza, el pecho y la parte anterior del vientre presentan abundantes manchas grisáceas. La cola es principalmente blanca, con una característica banda subterminal negra, y el pico es ocre con la punta negra. Los de segundo invierno se parecen a los adultos en plumaje invernal, pero el tono de gris no es azulado y el pico es amarillento con una banda subterminal negra y la punta blancuzca. En la península Ibérica es un migrante e invernante escaso, procedente del norte de Europa. Es más frecuente en las costas cántabro-atlánticas, con 50 aves en el censo de invernantes de enero de 1984, el total de las censadas en la península Ibérica ese año. En Cantabria es un migrante escaso. El paso postnupcial se desarrolla de agosto a noviembre. Es un invernante muy escaso, con observaciones en las playas de Oyambre, Liencres, Somo, Langre, Berria o Trengandín. No obstante, existen citas de bandos formados por más de 100 individuos, aunque normalmente no suelen superar los 20, coincidiendo con olas de frío en el norte de Europa. Se registró un ave en el censo de invernantes de enero de 1984 y ninguna en el de 1992. En las Marismas de Santoña es un invernante muy escaso. Un ave el día 19 en el censo de invernantes de enero de 1997.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).

Andarríos bastardo

El Andarríos bastardo (Tringa glareola) es un ave limícola pequeña, de tamaño intermedio entre el Andarríos chico y el Andarríos grande, de los que se diferencia por la presencia de manchas grisáceas y blancas sobre el fondo marrón de sus partes superiores, más tenues en plumaje invernal. También se distingue por tener las patas más largas y delgadas, que son verdosas, aunque con buena luz parecen amarillentas. En la península Ibérica es un migrante escaso procedente de Europa occidental. El paso postnupcial se produce principalmente en agosto y el prenupcial de abril a junio, siendo muy escaso por las costas cantábricas. Es muy escaso como invernante. En Cantabria es un migrante muy escaso, principalmente en el paso postnupcial en agosto y septiembre, habiendo sido observado en la ría de La Rabia, la bahía de Santander, las marismas de Santoña y el embalse del Ebro. En las Marismas de Santoña. Se trata de un migrante muy escaso. El paso postnupcial se desarrolla en agosto y el prenupcial de abril a junio. Aunque no existen citas publicadas, se ha observado algún ave.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).

Andarríos chico

El Andarríos chico (Actitis hypoleucos) se parece al Andarríos bastardo, pero es más pequeño, tiene las patas más cortas, la cola más larga y carece de manchas grisáceas y blancas en las partes superiores. Las patas son de color verde claro. Es característica su postura acurrucada, con el cuerpo inclinado hacia adelante, la cabeza baja y el balanceo frecuente de la parte posterior de su cuerpo. En la península Ibérica e Islas Baleares es un nidificante común en ríos y arroyos de toda la península, con 3.000-4.000 parejas en España en 1995. La población ibérica es fundamentalmente sedentaria. También es un migrante común procedente de Europa occidental. El paso postnupcial se produce en agosto, siendo poco notorio en las costas cantábricas. Además, es un invernante escaso. En Cantabria es un nidificante seguro, al menos dentro del Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel, y posible en otras varias localidades. Por otra parte, es un migrante escaso. El paso postnupcial, que se produce de agosto a octubre, es mucho más notorio que el primaveral. También es un invernante escaso, con 0, 11 y 28 aves en los censos de invernantes de enero de 1978, 1979 y 1980, y 17 en el de 1992, 12 de ellas en las marismas de Santoña. En las Marismas de Santoña es un nidificante seguro, pero muy escaso, en la ría de Limpias. Además, es un migrante escaso. El paso postnupcial se desarrolla desde julio y el prenupcial hasta mayo, con un máximo de 110 individuos en agosto de 1998. También es un invernante escaso y anual, con 5 ejemplares de media anual y un máximo de 12 aves en el censo de invernantes de enero de 1992 en el período 1987-92. Posteriormente, 3 ejemplares en el censo de invernantes de enero de 1997.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).

12 de septiembre de 2018

Correlimos menudo

El Correlimos menudo (Calidris minuta) es como el Correlimos común, pero notablemente menor y con el pico recto y corto. Se distingue del Correlimos de Temminck, que es de tamaño similar, porque las plumas caudales externas son grises en lugar de blancas. En plumaje invernal las partes superiores son pardo grisáceas con estrías oscuras, mientras que las inferiores son blancas con pequeñas estrías grises en el pecho. Los inmaduros son inconfundibles por unas vistosas marcas blancas en el manto formando una "V". Las patas son negras. En la península Ibérica es un migrante común en las costas y aguas interiores, procedente de Europa atlántica. El paso postnupcial se desarrolla mayoritariamente en agosto y septiembre, y el prenupcial en mayo y junio. Existen indicios de fidelidad a las localidades de paso. También es un invernante común e irregular, con una media de 1.400 aves anuales en España. En Cantabria es un migrante común, principalmente en el paso postnupcial de finales de agosto a octubre. Como invernante, en cambio, es escaso e irregular, sobre todo en la ría de Liencres, la bahía de Santander y las marismas de Santoña; con 350, 0 y 200 aves en los censos de invernantes de enero de 1978, 1979 y 1980, y ninguna en el de 1992. En las Marismas de Santoña es un migrante común. El paso postnupcial se produce desde agosto y el prenupcial hasta mayo. Además, es un invernante escaso e irregular, con 400 y 200 aves en los censos de invernantes de enero de 1978 y 1980, y ninguna en el período 1987-92.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).

Andarríos grande

El Andarríos grande (Tringa ochropus) es como el Andarríos bastardo, pero más grande, tiene las patas más cortas y presenta unas diminutas manchas blancas sobre el fondo negruzco de las partes superiores. Es un ave muy esquiva, frecuentemente no se la descubre hasta que levanta el vuelo; entonces se identifica fácilmente por su vuelo zigzagueante y por el contraste del color negruzco del manto y las alas con el blanco del obispillo. La cola presenta un diseño de bandas alternadas blancas y negras. Las alas por debajo también son oscuras. Es un migrante común procedente de Europa occidental. En la península Ibérica el paso postnupcial se desarrolla de julio a septiembre por las costas cántabro-atlánticas y el prenupcial en marzo y abril, siendo más frecuente por aguas interiores. Existen evidencias de fidelidad a las localidades de paso migratorio. Además, es un invernante escaso, hallado principalmente en las proximidades de ríos y arroyos. En Cantabria es un migrante escaso, tanto en la costa como en el interior. Por ejemplo, durante el paso postnupcial es anual en la ría de Cubas, con un máximo de 18 aves a la vez. Además, es un invernante muy escaso en la bahía de Santander, las marismas de Santoña y el embalse del Ebro. En las Marismas de Santoña es un migrante muy escaso. El paso postnupcial de desarrolla de julio a septiembre y, el prenupcial, en abril y mayo. Como invernante es aún menos frecuente, en los tramos altos de las rías.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).

28 de mayo de 2018

Grulla común

La Grulla común (Grus grus) es un ave inconfundible por su gran tamaño y figura esbelta. Se distingue de las garzas por ser mayor y por mantener el cuello estirado en vuelo. Su plumaje es gris, con la cabeza y la mitad anterior del cuello negros y una amplia lista blanca a los lados. Además, presenta una mancha roja en el píleo. Los inmaduros son completamente grises, ya que carecen del diseño característico de la cabeza y el cuello de los adultos. En la península Ibérica es un migrante muy común a través de los Pirineos occidentales. El paso postnupcial se desarrolla desde mediados de octubre, alcanzando su máximo en la primera semana de noviembre; el prenupcial desde enero, alcanzando su máximo de finales de febrero a primeros de marzo. También es un invernante muy común, sobre todo en el cuadrante suroccidental de la península Ibérica. La población invernante se estimó en 45.000-50.000 aves en el invierno 1987-1988. En Cantabria es un migrante e invernante muy escaso. A primeros de diciembre de 1987 más de 2.000 aves se repartieron por las rías, estuarios y prados costeros. En las Marismas de Santoña hay una cita de 60 aves en diciembre de 1987, como consecuencia de un fuerte temporal de viento y nieve. En las Marismas de Victoria una observación publicada de un inmaduro en junio del año 1991.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).

24 de mayo de 2018

Calamón común

El Calamón común (Porphyrio porphyrio) es una inconfundible ave de carrizal por su plumaje azul purpúreo, exceptuando las infracobertoras caudales, que son blancas. Las patas son de color rojo oscuro, al igual que el pico y el escudete frontal. En la península Ibérica es un nidificante sedentario, distribuido fundamentalmente por el Valle del Guadalquivir y la costa suroccidental de la península Ibérica, con una población estimada en 3.000-3.500 aves en España en 1995, en aumento tanto numérico como areal. En Cantabria sólo la observación de un ave en el censo de invernantes de enero de 1987 en las Marismas de Santoña.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).

23 de mayo de 2018

Garcilla cangrejera

La Garcilla cangrejera (Ardeola ralloides) se parece a la Garcilla bueyera. Su plumaje es principalmente de color ocráceo anaranjado durante la época reproductora, exceptuando las alas, el obispillo y la cola, que son blancas. El pico es verde azulado con la punta negra. Además, presenta unas plumas largas y colgantes en la zona posterior del píleo. Fuera de la época de cría el color del plumaje es más apagado y las plumas colgantes son mucho más cortas. Los inmaduros son más pardos, carecen de plumas colgantes y presentan un distintivo estriado oscuro en el píleo y el cuello. En la península Ibérica es principalmente estival y nidificante. Su población reproductora fue estimada en 380-822 parejas en 1995. El tamaño de la población reproductora es muy variable según las condiciones hídricas de sus áreas de cría. Además, existen observaciones esporádicas de individuos invernantes. En Cantabria hay varias observaciones publicadas: un ave el 8 de julio de 1979 en Requejo, embalse del Ebro, otra el 15 de septiembre de 1979 cerca de Reinosa, también en el embalse del Ebro y otra del 24 de abril al 11 de mayo de 1985 en Toñanes, Alfoz de Loredo, en un río con alisos entre prados. En las Marismas de Victoria se detectó la presencia estival de un ave durante los meses de mayo y junio de 1989.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).

Marabú africano

El Marabú africano (Leptoptilos crumeniferus) es una gran ave con aspecto de garza que se caracteriza por tener la cabeza y el cuello sin plumas. El pico es muy grueso. Las alas, el manto y la cola son de color gris oscuro con reflejos verdes. Las partes inferiores son blancas. En la península Ibérica es accidental. No se excluye que las aves observadas sean escapadas de cautividad. El Comité de Rarezas de la SEO en el período 1984-96 homologó 3 citas en España, todas ellas de aves solitarias. En Cantabria solo hay una observación homologada por el Comité de Rarezas de la SEO de un ave el 12 de septiembre de 1990 en el puerto de Santoña.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).

Flamenco común

El Flamenco común (Phoenicopterus ruber) es un ave inconfundible por su gran tamaño y el plumaje de color blanco rosado. El cuello y las patas son larguísimas y las lleva estiradas en vuelo. Tiene las supracobertoras alares rosas y las primarias y secundarias son negras, lo que, en vuelo, contrasta con el resto del plumaje. El pico es rosa con la punta negra y muy ancho y curvado hacia abajo. Las patas también son rosas. En la península Ibérica e Islas Baleares. Es un nidificante común en la laguna de Fuente de Piedra (Málaga) y escaso e irregular en humedales de la costa mediterránea. Se producen grandes fluctuaciones interanuales, dependiendo principalmente del nivel de agua de la laguna de Fuente de Piedra, donde han nidificado una media de 2.000-3.000 parejas en el período 1985-90 y un máximo de 13.316 parejas. En 1993 y 1994 se estableció una nueva e importante colonia en el delta del Ebro (Tarragona), compuesta por 750 parejas. La población ibérica realiza movimientos postnupciales, en general por las costas mediterráneas y del golfo de Cádiz. Sin embargo, existen algunas citas ocasionales en humedales del interior de la península. También es un invernante común, de 15.000 a 16.000 aves en los años 1985-87, la mayoría en las marismas del Guadalquivir. En Cantabria hay una cita cita, ya muy antigua, de un ave el 18 de octubre de 1972 en el embalse del Ebro.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).

21 de mayo de 2018

Somormujo lavanco

El Somormujo lavanco (Podiceps cristatus) se parece al Somormujo cuellirrojo, pero es más grande y esbelto, y su cuello es notablemente más largo y delgado. Inconfundible en plumaje nupcial gracias al diseño de la cabeza, que es blanca con un píleo negro que no le llega hasta el ojo. Además, tiene dos grupos de plumas hirsutas y negras en el píleo y otros dos más en las mejillas, formados por plumas que son de color marrón rojizo en la base y negras en su extremo. El pico es rojizo y más largo que el del Somormujo cuellirrojo. En plumaje invernal también tiene el píleo negro, además de una lista ocular del mismo color entre el ojo y la base del pico, y una zona blanca entre dicha lista ocular y el píleo. La parte anterior del cuello es completamente blanca. Como el Somormujo cuellirrojo, tiene dos manchas blancas en las alas. Los inmaduros se parecen a los adultos, pero tienen varias líneas oscuras difuminadas en sus mejillas blancas. A diferencia de los inmaduros de Somormujo cuellirrojo, tiene una zona blanca entre el píleo y el ojo. En la península Ibérica nidifica en zonas húmedas de tamaño grande y mediano. La población nidificante estimada en España es de 2.300-3.400 parejas, siendo sedentaria. La población invernante censada fue de 3.700 aves en 1989 y se ha estimado una media de 1.000-3.000 aves invernantes anuales en España. En Cantabria es un nidificante localizado y en descenso desde los años 80, con unas 400 parejas en 1972 en el embalse del Ebro (entonces la localidad de cría más importante de España), 295 en 1985, pero ya sólo 86 (y una más en el Pozón de la Dolores) en 1991 y 60 en 1994. En el embalse del Ebro existe una elevada pérdida de nidos, debida a variaciones en el nivel de embalse, interferencias del ganado doméstico y predación. El paso postnupcial se desarrolla desde mediados de julio y el prenupcial hasta principios de marzo. Se contaron 275 aves en el censo de invernantes de enero de 1989, 270 de ellas en el embalse del Ebro, la tercera localidad de invernada más importante de la península Ibérica. Posteriormente, se registraron 285 invernantes en el censo de invernantes de enero de 1992, 9 de ellas en las marismas de Santoña. Aquí es un migrante escaso. El paso postnupcial se produce desde julio y el prenupcial hasta mayo. También es un invernante escaso, con 5 ejemplares de media anual y un máximo de 10 aves en el censo de invernantes de enero de 1990 en el período 1987-92, 23 el 26 de enero de 1993, 22 el 1de diciembre de 1996, un máximo de 25 el 4 de diciembre de 1996, 15 el 8 de febrero de 1997, 23 el 17 de enero de 1998 y un mínimo de 12 el 20 de febrero de 1999. La mayoría de las observaciones se producen en el canal de Hano, la ría de Treto y el canal entre las rías de Argoños y Boo.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).

Fulmar boreal

El Fulmar boreal (Fulmarus glacialis) es un ave marina fácil de diferenciar en vuelo de las gaviotas por sus alas estrechas y rígidas, y también por el tipo de vuelo, en el que alterna rápidos aleteos con largos planeos. Además, su cabeza y cuello son más robustos. Los individuos de esta especie presentan dos tipos de coloración. Las aves de fase clara tienen el manto, las alas y la cola completamente grises, mientras que el resto del plumaje es blanco, como sucede en muchas gaviotas. Las aves de fase oscura son de color gris oscuro uniforme. En la península Ibérica es un migrante muy escaso y regular en el paso postnupcial de julio a noviembre. También es un invernante muy escaso mar adentro frente a las costas cántabro-atlánticas. La mayoría de las observaciones se refieren a aves solitarias o cadáveres orillados en la costa tras fuertes temporales. En Cantabria hasta el año 2000 se han publicado las siguientes observaciones: en el período 1982-84, un cadáver en la playa de Liencres, un ave en el puerto de Santander y 2 frente a la playa de San Vicente de la Barquera. Además, un cadáver el 25 de febrero de 1984 en la ría de La Rabia, otro reciente de un adulto de fase clara el 28 de diciembre de 1984 en la playa de Liencres, un ave el 7 de agosto de 1987 posada en el mar frente a cabo Mayor, un cadáver el 14 de diciembre de 1990 en la playa de Ribamontán al Mar y un ave frente al cabo Quintres en la primavera de 1992.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).

Malvasía cabeciblanca

La Malvasía cabeciblanca (Oxyura leucocephala) es una anátida buceadora, fácilmente distinguible por su plumaje enteramente marrón rojizo, excepto en la cabeza. También es característico el pico abultado en la base y la larga cola que mantiene erguida cuando está en reposo. La cabeza del macho es blanca con un píleo marrón por encima del ojo. Tiene el pico de color azul claro brillante. La cabeza de la hembra es blancuzca con un amplio píleo marrón y una amplia lista del mismo color que atraviesa la mejilla desde el pico hasta la nuca. Tiene el pico marrón. Los inmaduros se asemejan a las hembras. En la península Ibérica es un nidificante escaso y en aumento en humedales de Andalucía, Castilla-La Mancha y Comunidad Valenciana, con 545 ejemplares reproductores en 1991 y 521 en 1993. Se encuentra en expansión, tanto areal como poblacional, tras una fuerte regresión entre los años 60 y 70 que le llevó a un mínimo de 22 aves en 1977. La población ibérica es fundamentalmente sedentaria, realizando desplazamientos de muda y dispersiones invernales relacionadas con el nivel hídrico de los humedales. No parece que haya migradores extraibéricos. Por otra parte, es un invernante escaso. La población invernante en España fue de 433 aves en enero de 1989, todas en Andalucía. Hasta el año 2000 la única cita era la observación publicada de 3 hembras y 2 machos el 2 de abril de 1989 en las Marimas de Santoña.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).

15 de mayo de 2018

Serreta grande

La Serreta grande (Mergus merganser) es una anátida accidental en la península Ibérica. El macho tiene el plumaje blanco anaranjado, con el manto y el obispillo grises y la cabeza verde oscura, de forma abombada debido a las plumas del píleo y la nuca. Además, las alas son negruzcas, con las secundarias y las supracobertoras alares secundarias blancas. El pico es largo, muy fino y rojizo. La hembra es de tonos grises, con la cabeza marrón rojiza y la garganta blanca. Presenta un moño de plumas largas e hirsutas en la nuca. Es muy característica la clara división existente entre la parte anterior del cuello, marrón rojiza, y la posterior, blanco anaranjada. Las alas son como las del macho, pero con las supracobertoras alares grises como el manto. El pico es como el del macho. Los inmaduros son como la hembra, pero con la cabeza más clara, el moño más pequeño y el pico amarillento. El Comité de Rarezas de la SEO en el período 1984-96 homologó 11 citas en España, con un total de 41 aves registradas, casi todas referidas a hembras localizadas en Asturias de enero a marzo. En Cantabria las observaciones publicadas, fuera de las marismas de Santoña, se refieren a un ave en junio de 1977 en el lago artificial de Reocín, 11 el 19 de enero de 1979 en el embalse del Ebro y una el invierno de 1985 en la ría de San Vicente de la Barquera. Además, se contaron 2 aves en el censo de invernantes de enero de 1992. En las Marismas de Santoña hasta el año 2000: 2 aves el 17 de enero de 1979, una el 23 de noviembre de 1985, otra el 11 de octubre de 1986, una hembra el 31 de diciembre de 1996, contabilizada en el censo de invernantes de enero de 1997 y un ave en noviembre de 1997.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).

Serreta chica

La Serreta chica (Mergellus albellus) es un invernante accidental en la península Ibérica. El macho es inconfundible debido a su plumaje principalmente blanco y las plumas levantadas del píleo en forma de moño. Tiene una mancha negra alrededor del ojo que se extiende hasta la base del pico y una fina lista del mismo color a cada lado del píleo. También son negros el manto y gran parte de las alas, con dos finas listas que se extienden desde el manto hacia el pecho. La hembra es de tonos grises con un píleo marrón rojizo que le llega hasta la base del pico a través del ojo, en contraste con sus mejillas y garganta blancas. Como en el macho, las supracobertoras alares secundarias son blancuzcas, en contraste con el resto del plumaje de las alas, que es muy oscuro. El macho en eclipse es muy parecido a la hembra, con el manto más oscuro y más blanco en las alas. Los inmaduros son como la hembra, pero con menos blanco en las alas. El Comité de Rarezas de la SEO en el período 1984-96 homologó 13 citas en España, con un total de 22 aves registradas. En Cantabria había hasta el año 2000 se han registrado 5 citas no homologadas por el Comité de Rarezas de la SEO: 2 en la bahía de Santander, una muy antigua de un ave el 16 de febrero de 1954 en la ría de las Heras y la otra el 15 de enero de 1985 en las marismas de Parayas. Y las otras 3 en las Marismas de Santoña: un ave el 23 de noviembre de 1985, otra el 30 de noviembre de 1985 y 3 el 19 de enero de 1997 en el censo de invernantes de enero.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).
Tomé esta fotografía de 3 hembras o juveniles en el puerto de Raos (Bahía de Santander) el 20 de febrero de 2012.

13 de mayo de 2018

Porrón pardo

El Porrón pardo (Aythya nyroca) es un pato inconfundible por su plumaje marrón muy oscuro en contraste con las infracobertoras alares blancas. El macho tiene el iris del ojo de color blanco, mientras que el de la hembra es pardo. En vuelo es visible una amplia franja alar blanca. Los inmaduros son como la hembra, pero con las infracobertoras caudales grisáceas. En la península Ibérica es un nidificante escaso y en declive, con un total estimado de 1-10 parejas nidificantes en 1995. A mediados del siglo XX se reproducían unas 500 parejas en las marismas del Guadalquivir, donde en la actualidad sólo cría excepcionalmente. La población ibérica es principalmente sedentaria, aunque con movimientos dispersivos intrapeninsulares. También es un invernante escaso, con sólo 6 aves en el censo de invernantes de 1989 y un máximo estimado de 37. En Cantabria había hasta el año 2000 4 citas publicadas, una en las Marismas de Santoña en el invierno de 1985 y 3 en el embalse del Ebro: un ave el 20 de octubre de 1972, entre 3 y 4 parejas en noviembre de 1972 y una pareja en febrero de 1973.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).

Cerceta aliazul

La Cerceta aliazul (Anas discors) es un pato accidental en la península Ibérica procedente de América. El plumaje del macho de este pequeño pato es pardo amarillento con abundantes motas negras en todo su plumaje, exceptuando la cabeza, que es de color violeta y con una amplia banda blanca cerca de la base del pico. Además, es característica su popa blanquinegra. Las supracobertoras alares son de color azul claro, careciendo del borde alar posterior blanco que presentan otras cercetas. La hembra carece del diseño que tiene el macho en la cabeza y la popa, pero el resto de las características son suficientes para diferenciarla. El Comité de Rarezas de la SEO en el período 1984-96 homologó 17 citas en España, con un total de 21 aves registradas. En Cantabria  hay una cita de un ave sin fecha en las marismas de Parayas (Bahía de Santander), no homologada por el Comité de Rarezas de la SEO.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).

11 de mayo de 2018

Ánade friso

El Ánade friso (Anas strepera) es un pato de colores discretos. En vuelo se distingue inmediatamente de otros patos por el espejuelo tricolor (blanco, negro y pardo rojizo), frecuentemente visible mientras nada. El macho en plumaje nupcial es gris con la popa negra. En eclipse es muy parecido a la hembra. Esta tiene el pico oscuro con el borde anaranjado y el vientre blanco, a diferencia de la hembra de Ánade azulón. En la península Ibérica es un nidificante común y en expansión, principalmente en las marismas del Guadalquivir, Levante y La Mancha Húmeda, con un total de 650-1.120 parejas. La población ibérica es fundamentalmente sedentaria. Por otra parte, también es un migrante e invernante común. A la población sedentaria se unen aves procedentes del resto de Europa de octubre a marzo. La población invernante en España fue de 14.000 aves en enero de 1989, aunque se estima una media anual de 8.000-10.000 aves. El número medio de invernantes en Asturias, Cantabria y País Vasco entre 1978 y 1989 fue de 99 aves. En Cantabria es un nidificante común y en declive en el embalse del Ebro, con 400-500 parejas en 1972, 114 en 1985 y de 100 a 200 desde entonces. También se reproduce en el Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel, que en el año 2000 era su único enclave de nidificación en la vertiente cantábrica de la península Ibérica, con un total de unas 20 parejas. Por otro lado, es un invernante escaso, con 70 aves en el embalse del Ebro en el censo de invernantes de enero de 1976. Se contaron 399 aves en el censo de invernantes de enero de 1992, 118 de ellas en el Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel. Se estimaron de 1.000 a 3.000 aves en el embalse del Ebro en otoño de 1972. En las Marismas de Santoña es un migrante e invernante escaso, con 5 ejemplares de media anual y un máximo de 23 en diciembre de 1987 en los censos de invernantes en el período 1987-92. Posteriormente, 73 ejemplares en el censo de invernantes de enero de 1997 (26) y 100 el 04 de noviembre de 1995. Además, 5 aves el 3 de enero de 1993 en las charcas de Treto, 16 el 20 de diciembre de 1997 en las marismas de Bengoa y 44 en las marismas de la ría de Boo. Este bajo número de aves se debe a que aquí sólo encuentra su hábitat más adecuado (aguas dulces o salobres, rodeadas de carrizales y sin excesiva influencia intermareal) en las citadas charcas y marismas, de extensión reducida. En las Marismas de Victoria se encuentra presente durante todo el año. Es un nidificante escaso. Algún año han llegado a nidificar hasta 12 parejas. Además, 13 aves el 17 de mayo de 1991, 3 machos el 6 de septiembre de 1996 y 31 aves, además de una hembra seguida de 6 pollos, el 29 de junio de 1998. Por otra parte es un invernante común, con 105 y 18 aves en los censos de invernantes de enero de 1992 y 1997. En las Marismas de Joyel es un nidificante escaso. Además, como migrante e invernante es escaso e irregular, con 7 y 234 aves en los censos de invernantes de enero de 1992 y 1997. En las Marismas de Rada también es un nidificante escaso.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).

Tarro canelo

El Tarro canelo (Tadorna ferruginea) es un anátida inconfundible por su plumaje color canela, con la cabeza y la parte anterior del cuello de tono más claro. El macho durante la época de cría tiene un collar negro en la parte central del cuello. En vuelo destacan sus alas blancas con las primarias y secundarias completamente negras. También el pico y las patas son negros. En la península Ibérica actualmente es un ave accidental, pero antiguamente en las marismas del Guadalquivir invernaban varios cientos de individuos. La mayoría de las aves observadas durante la última década deben ser aves escapadas de cautividad o procedentes de una pequeña población asilvestrada que hay en Holanda. El Comité de Rarezas de la SEO en el período 1984-96 homologó 28 citas en España, con un total de 57 aves registradas. En Cantabria sólo 3 citas en las marismas de Santoña, no homologadas por el Comité de Rarezas de la SEO: un ave el 04 de diciembre de 1996, otra el 31 de diciembre de 1996 y otra el 25 de octubre de 1998 en las marismas de Colindres.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).

Ganso del Nilo

El Ganso del Nilo (Alopochen aegyptiacus) es un anátida de tamaño intermedio entre los patos y los ánsares. Sus partes inferiores son de color marrón claro, mientras que el manto, el cuello y la cabeza son de un tono más oscuro. Las supracobertoras alares son blancas y las primarias y secundarias negras. Estas últimas presentan un ancho espejuelo verde oscuro irisado. La cola es negra. En la península Ibérica es un ave accidental. Las aves no escapadas de cautividad deben proceder de la población asilvestrada que hay en el sudeste de Reino Unido. El Comité de Rarezas de la SEO en el período 1984-96 homologó 2 citas en España, con un total de 4 aves registradas. En Cantabria, 12 aves el 14 de mayo de 1993 en las marismas de Alday (Bahía de Santander), seguramente procedentes de las poblaciones introducidas en Reino Unido.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).

Cisne vulgar

El Cisne vulgar (Cygnus olor) se parece al Cisne cantor, pero mantiene el cuello y la nuca en posición curvada en lugar de erguida. Además, el pico es rojo con una gran protuberancia negra en la base del pico, notablemente más abultada en el macho. Los inmaduros son más oscuros que los del Cisne cantor y tienen una mancha negra alrededor del pico que le llega hasta el ojo. En la península Ibérica es un ave accidental e irruptiva, principalmente en las costas cántabro-atlánticas, a donde llegaron cientos de aves en los duros inviernos de 1962-63 y 1968-69. Además, existen aves en cautividad, que incluso llegan a reproducirse, como sucede en Cantabria. El Comité de Rarezas de la SEO en el período 1984-96 homologó 8 citas en España, con un total de 24 aves registradas. En Cantabria algunos ejemplares soltados crían en el Pozón de la Dolores (Camargo) y la ría de La Rabia. Además, dos citas en el Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel, una de un ave en el invierno de 1996 en el embalse de Heras y varias más en la cercana Bahía de Santander, en concreto, un inmaduro junto a Pedrosa en 1992, 5 en la ría de Cubas (sin fecha) y un adulto en las marismas de Astillero en el invierno de 1996 y hasta los días 16 y 23 de abril de 1996. En las Marismas de Santoña una única observación de dos aves en marzo de 1993. En las Marismas de Joyel la cita de un inmaduro en el invierno de 1997.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).
En la fotografía un adulto y 5 pollos en las Marismas de Alday el 9 de junio de 2008.

Cisne negro

El Cisne negro (Cygnus atratus) es inconfundible por su plumaje completamente negro, exceptuando las primarias y las secundarias, que son blancas. El cuello es proporcionalmente más largo que el de sus congéneres. Tiene el pico rojo. En la península Ibérica es accidental. Se trata de aves escapadas de cautividad. Es originario de Australia. En Cantabria, un ave el 10 de enero de 1989 en la ría de La Rabia, 2 en enero de 1990 en la misma localidad y 5 en el invierno de 1995 en Somo (Bahía de Santander). En las Marismas de Santoña tres observaciones publicadas: un ave muy confiada el 10 d enero de 1989, 5 el 7 de enero de 1995, que vuelan perfectamente y una los primeros días de enero de 1996 que, de acuerdo con personas del lugar, sería capaz de desplazarse regularmente hasta las marismas de Victoria.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).

Barnacla cariblanca

La Barnacla cariblanca (Branta leucopsis) se parece a la Barnacla canadiense, pero es mucho menor y tiene el cuello notablemente más corto. Su plumaje es tricolor, siendo negros el pecho, el cuello y el capirote, excepto la frente. El resto de la cabeza es blanca, con una línea oscura entre el pico negruzco y el ojo. El manto y las alas por encima son grises con bandas negras, mientras que el vientre y los flancos son de color gris claro. Los inmaduros se distinguen por tener una banda negra entre el ojo y el capirote.  En la península Ibérica e Islas Baleares. Es un migrante escaso durante el paso postnupcial en octubre y noviembre. También es un invernante escaso e irregular, sobre todo en el cuadrante noroccidental de diciembre a febrero, tanto en zonas húmedas costeras como del interior. En Cantabria es un invernante accidental, con sólo tres citas publicadas. Además de la observación de las marismas de Joyel, 3 aves en enero de 1997 en la ría de La Rabia y una el 26 de diciembre de 1997 en el Pozón de la Dolores (Camargo), que invernó junto con un grupo de 14 ánsares comunes. En las Marismas de Joyel un ave el 5 de diciembre de 1995.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).
En la fotografía un ejemplar en las Marismas de Santoña el 12 de enero de 2006.

9 de mayo de 2018

Barnacla carinegra

La Barnacla carinegra (Branta bernicla) es como la Barnacla cariblanca, pero de tonos más oscuros, con la cabeza y el cuello negros y un collar incompleto blanco en el cuello, que falta por completo en los inmaduros. El manto y las alas por encima son de un color negruzco uniforme, lo que también la distingue de la Barnacla cariblanca. La subespecie más frecuente, que cría en el oeste de Siberia (B. b. bernicla), tiene el vientre también muy oscuro. Accidentalmente se observan individuos de la subespecie que cría en Groenlandia y Svalbard (B. b. hrota), de vientre pardo grisáceo. En la península Ibérica es un invernante escaso e irregular, de carácter irruptivo, sobre todo en las costas cántabro-atlánticas, y mayoritariamente de diciembre a febrero. En el invierno de 1991-1992 se produjo una irrupción que motivó un mínimo de 16 observaciones, correspondientes a 173 aves, en las costas cántabro-atlánticas de noviembre a marzo. El Comité de Rarezas de la SEO en el período 1984-95 homologó 7 citas de la subespecie hrota, con un total de 25 aves registradas. En Cantabria es un invernante muy escaso, sobre todo en las Marismas de Santoña. Observaciones publicadas referidas a humedales distintos del Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel: 20, 36 y 9 aves el 19 de enero, 24 de enero y 21 de febrero de 1992 en la Bahía de Santande y una del 21 de diciembre de 1991 al 7 de marzo de 1992 en las marismas de la ría de La Rabia. Se contaron 26 aves en el censo de invernantes de enero de 1992, 5 de ellas en las Marismas de Santoña. No obstante, hay observaciones de hasta 60 aves en el Puntal de Somo (Bahía de Santander) y otra de 3 individuos en el invierno 1992 en la ría de San Vicente de la Barquera. En las Marismas de Santoña es un invernante muy escaso y regular, de noviembre a marzo, con 3 ejemplares de media anual y un máximo de 5 aves en el censo de invernantes de enero de 1992 en el período 1987-92, y 2 en el censo de invernantes de enero de 1997. Otras observaciones: 3 aves el 18 de enero de 1987, un adulto el 24 de enero 1988, 2 aves el 7 de enero de 1989, una el 23 de enero y el 3 de febrero de 1989, 2 el 24 de noviembre de 1991, 12 el 5 de diciembre de 1991, 5 el 18 de enero de 1992, 40 en el invierno 1991-92, 10 de ellas cazadas, una el 11 de diciembre de 1994, el 26 y el 28 de diciembre de 1994, otra el 5 de enero de 1997, y otra el 20 diciembre de 1997, el 21 de diciembre de 1997 y el 10 de enero de 1998.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).
Tomé esta fotografía en las Marismas de Santoña desde su puerto el 17 de enero de 2016.

Barnacla canadiense

La Barnacla canadiense (Branta canadensis) es una anátida fácil de identificar por su gran tamaño y por los tonos contrastados de su plumaje. Destaca su cuello muy largo y negro, en contraste con el pecho de color marrón claro. La cabeza también es negra, excepto la garganta y las mejillas, que son blancas. El resto del cuerpo es de color marrón, excepto la parte posterior del vientre y las infracobertoras caudales, que son blancas. La cola también es blanca con una banda terminal negra. Tiene las patas muy oscuras. Los inmaduros se caracterizan por no tener los flancos rayados de marrón oscuro como el adulto. En la península Ibérica es un ave accidental, pero no tan rara como sugieren las únicas 3 citas homologadas. De hecho, algunas aves son cazadas anualmente en las marismas del Guadalquivir, seguramente procedentes de las poblaciones introducidas en el norte de Europa. El Comité de Rarezas de la SEO en el período 1984-96 homologó 3 citas en España, todas ellas de aves solitarias. En Cantabria se trata de un invernante accidental, con la única cita de un ave durante todo el invierno de 1993 en la ría de La Rabia, no homologada por el Comité de Rarezas de la SEO.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).
Tomé esta fotografía en el Humedal de Las Llamas (Santander) e1 29 de marzo de 2011.

Ánsar careto

El Ánsar careto (Anser albifrons) es notablemente más pequeño que el Ánsar común (Anser anser). Se distingue fácilmente del Ánsar campestre (Anser fabalis) por su pico rosado o amarillo uniforme, la amplia mancha blanca que tiene en la frente y la presencia de unas amplias franjas negras en el vientre. Las patas son anaranjadas. La subespecie nidificante en Groenlandia (A. a. flavirostris) tiene el pico amarillo y la de Siberia (A. a. albifrons) rosado. Los inmaduros carecen de la mancha blanca de la frente y de las franjas negras del vientre, pero se distinguen del Ánsar campestre por el color uniforme del pico y las patas anaranjadas. Es un invernante accidental en el tercio norte peninsular y regular en las marismas del Guadalquivir. El Comité de Rarezas de la SEO en el período 1984-93 (año en el que dejó de ser considerado un ave rara) homologó 21 citas en España, con un total de 70 aves registradas, la mayoría de noviembre a marzo. En las Marismas de Santoña se observaron 16 aves durante el invierno de 1994.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).
En la fotografía un ejemplar adulto de la subespecie albifrons en el Pozón de la Dolores, municipio de Camargo, el 9 de noviembre de 2003.

22 de abril de 2018

Polluela bastarda

La Polluela bastarda (Porzana parva) no tenía citas publicadas en Cantabria hasta que la mañana del 22 de abril de 2018 Jesús Menéndez descubrió un macho adulto en la charca de Gandarias, municipio Bárcena de Cicero, en la Marismas de Santoña (Cantabria). Grabé este vídeo allí ese mismo día hacia las 7 de la tarde.
Como puede verse y oírse, la he grabado a gran distancia (unos 130 metros) y desde el borde de la carretera, sin entrar en la finca donde se encuentra la charca de Gandarias.

20 de abril de 2018

Carricerín común

El Carricerín común (Acrocephalus schoenobaenus) es un pequeño paseriforme con las partes superiores pardo rojizas y con amplías listas superciliares blancuzcas. En la península Ibérica es un antiguo nidificante muy escaso, al menos en la desembocadura del río Bidasoa (Gipuzkoa). Más recientemente, algún año ha nidificado en las Marismas de Victoria y en la ría del Barbadún (Bizkaia). Además, es un migrante escaso en ambos pasos, casi siempre en zonas próximas al agua con abundante vegetación. El paso postnupcial se produce de julio a septiembre y el prenupcial en abril y mayo.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).
Tomé esta fotografía y grabé este vídeo de un ave cantando el 20 de abril de 2018 en el Humedal de Las Llamas, municipio de Santander.

3 de abril de 2018

Pato colorado

El Pato colorado (Netta rufina) en la península Ibérica es un nidificante común y en aumento, con una población estimada en 5.000 parejas a principios de los años 70 y 5.400-8.600 parejas en España en 1995. La población ibérica es fundamentalmente sedentaria, realizando diversos movimientos postnupciales. La población invernante en España fue de 20.000 aves en enero de 1989. El número medio de invernantes entre 1978 y 1989 en Asturias, Cantabria y País Vasco fue de 65 aves. En Cantabria es un nidificante posible en el embalse del Ebro. Este embalse y la laguna de Gallocanta (Zaragoza-Teruel) eran las dos principales localidades de España donde realizan la muda de las plumas de vuelo. En el embalse del Ebro en el verano de 1984 se alcanzó un máximo de 7.000 aves, número que ha ido descendiendo hasta las 2.000 de 1998. Además, es un invernante muy escaso, con 5 aves en el censo de invernantes de enero de 1976 en el embalse del Ebro. Se contaron 11 aves en el censo de invernantes de enero de 1992, ninguna de ellas en el Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel. En las Marismas de Santoña es un invernante muy escaso, con 2 aves en el censo de invernantes de enero de 1989. En las Marismas de Victoria es un nidificante seguro, pero muy escaso. Se detectó la presencia estival de 4 o 5 ejemplares en junio del año 1991, de un macho el 17 de mayo de 1992 y se observó una hembra con 3 pollos en el verano de 1993.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).
Macho de Pato colorado alimentándose en las Marismas Blancas, municipio de El Astillero (Cantabria) el 30 de marzo de 2018.

10 de marzo de 2018

Cerceta carretona

La Cerceta carretona (Anas querquedula) en Cantabria es un migrante escaso, más frecuente en el prenupcial, y accidental como invernante, habiendo sido observado en la bahía de Santander, en el Pozón de la Dolores (Camargo), en la ría de La Rabia, en el embalse del Ebro y en el Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel. Destacan las observaciones que se produjeron en la última semana de marzo de 1998, con 42 aves en las Marismas de Joyel, 30 en el Pozón de la Dolores, 50 en las marismas de Parayas y 20 en las de Astillero.
(Extracto de mi libro "Aves marinas y acuáticas de las marismas de Santoña, Victoria, Joyel y otros humedales de Cantabria", editado en Santander en el año 2000 por la Fundación Marcelino Botín).
Fotografié y grabé a este macho de Cerceta carretona en las Marismas Blancas, municipio de El Astillero (Cantabria) el 7 de marzo de 2018.

5 de marzo de 2018

Porrón acollarado en la Bahía de Santander en el invierno 2017-18

El Porrón acollarado (Aythya collaris) es un pato norteamericano que en España estuvo considerado como una especie accidental hasta el 1 de enero de 2016, fecha en la que el Comité de Rarezas de la Sociedad Española de Ornitología dejó de homologar sus observaciones. Hasta dicha fecha el Comité de Rarezas homologó 168 observaciones de 218 aves en España. 
En el invierno 2017-2018 se ha observado en un buen número de localidades de Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco.
En el Anuario Ornitológico de Cantabria y en la web Reservoir Birds se recogen numerosas observaciones del invierno de 2017-2018 en la cantera de Cuchía y en 4 localidades en la Bahía de Santander: una hembra en la cantera de Cuchía el 3, 6 y 9 de diciembre; un macho de primer invierno y una hembra en las Marismas Blancas el 28 de diciembre; un macho en la misma localidad el 4, 5 y 6 de enero; un macho en las Marismas de Alday el 13, 14, 15 16 y 20 de enero; una hembra en las Marismas Blancas el 20 de enero; una hembra en la cantera de Cuchía el 23 de enero; una pareja en Parque de la Remonta el 23, 25 y 28 de enero; aquí una hembra el 9 de febrero; una pareja en la cantera de Cuchía el 8, 10 y 11 de febrero; aquí una hembra el 12 de febrero; una hembra en la cantera de Cuchía el 18 de febrero; un macho en las Marismas de Alday el 19 de febrero; y una pareja en la Marisma del Conde el 26 de febrero.
Tomé estas fotografías y vídeo de un macho de Porrón acollarado en las Marismas de Alday, municipio de Camargo (Cantabria), el 14 de enero de 2018.

14 de enero de 2018

Libro "Cuándo y dónde ver aves en Cantabria"

La editorial Tundra en diciembre de 2017 ha publicado el libro de mi amigo Ernesto Villodas titulado "Cuándo y dónde ver aves en Cantabria". Son 226 páginas cuidadosamente elaboradas con textos,  fotografías, figuras y mapas. Esta guía, escrita por uno de los más conocidos observadores de aves de Cantabria, incluye numerosas propuestas para la observación de aves en Cantabria, divididas en 12 capítulos, uno por cada mes del año y dirigidas a los observadores de aves en general, familias y grupos con niños y buscadores de rarezas o aves escasas. El libro incluye además una ruta por mes con un plano detallado, un apartado especial con planos de los mejores lugares para ver aves en las Marismas de Santoña, una lista de los 138 lugares de interés ornitológico citados en el texto con sus coordenadas y una amplia recopilación de recursos sobre aves y ornitología en Cantabria y en general.
De izquierda a derecha: Juan Carlos Andrés, yo, José Mari Salazar, Iván Sarabia y su hija pequeña, Agustín Egaña, José Luis Pacheco y Ernesto Villodas (el autor) en Santoña el 14 de enero de 2018.