6 de marzo de 2017

Mi primer día en las Marismas de Santoña, hace 29 años

Este soy yo hace 29 años. Tomé esta fotografía el 6 de febrero de 1988, con 18 años recién cumplidos, en el primer día que fui a ver aves a las Marismas de Santoña. Ese día me levanté a las siete y media de la mañana, pero como llovía me volví a la cama. Me levanté a las ocho y media, no llovía y me fui yo solo, pero no había tren de FEVE de Bilbao a Santander hasta las once y diez (por las mañanas solo había dos trenes a Santander: ese y otro que salía a las ocho y cuarto). El billete me costó 645 pesetas. "El viaje de vuelta fue casi una tragedia, hacía muchísimo viento en dirección oeste, empecé a correr porque vi un bando de anátidas a lo lejos; empezó verdaderamente a diluviar y volví corriendo por entre los arbustos y el barro; ya en la carretera abrí el paraguas y lo llevé a dos manos; cuando estaba a unos 200 metros de la estación oí el pitido del tren y corrí como un desalmado y lo cogí por los pelos; se adelantó diez minutos exactos a su paso por Cicero...ocurrió sencillamente que adelanté sin querer diez minutos la hora de mi reloj". Ese día vi por primera vez zampullines cuellinegros y, sorpresa, un macho de Pato havelda.