10 de noviembre de 2017

Respuesta de las aves acuáticas al paso regular de un barco turístico de observación de aves: Implicaciones en la gestión de los humedales

El 9 de septiembre de 2017 la revista Journal for Nature Conservation ha aceptado el artículo de Tyler N. McFadden, Alejandro G. Herrera y Juan G. Navedo titulado "Waterbird responses to regular passage of a birdwatching tour boat: Implications for wetland management" y que aparecerá publicado en el volumen 40 de la citada revista. El título puede traducirse al castellano como "Respuesta de las aves acuáticas al paso regular de un barco turístico de observación de aves: Implicaciones en la gestión de los humedales" y su resumen así: "La participación en actividades recreativas al aire libre puede favorecer la conservación de la vida silvestre, pero también puede perturbarla. Examinamos las respuestas de las aves acuáticas invernantes al paso regular de un barco pequeño dedicado específicamente a la observación de aves en un sitio Ramsar costero en el norte de España. Las perturbaciones se midieron durante dos períodos separados: 2006-2008 y 2012-2015. La incidencia y la magnitud de los eventos de perturbación se compararon por grupos de especies en función de su interés para los observadores de aves (especies objetivo vs. no objetivo) y se compararon por sectores de la ruta. Se utilizaron las distancias de inicio de vuelo para estimar las zonas de seguridad específicas de cada especie, que pueden utilizarse para gestionar la perturbación de la observación recreativa de aves acuáticas. Además examinamos las relaciones entre los rasgos específicos de las especies y las distancias de inicio de vuelo, tiempo de vuelo, y distancia de vuelo después de la perturbación. Un recorrido en un solo barco perturbó en promedio el 0,3% de las poblaciones de aves no objetivo y el 2,8% de las especies objetivo invernantes dentro del humedal, con el efecto de ser más pronunciado en las especies objetivo debido a que sus poblaciones son más pequeñas. La carga alar (la relación entre el peso y la superficie alar de cada especie) se asoció positivamente con la distancia de vuelo después de la perturbación. Sobre la base de las distancias de inicio de vuelo medidas, calculamos una zona de seguridad global para todas las especies de 100 metros, y zonas de seguridad específicas que varían de 41 a 211 metros. La incidencia de las perturbaciones y el número de aves perturbadas por viaje fueron mayores en canales de marea angostos (menos de 200 metros), donde los barcos se vieron obligados a pasar a menos de 100 metros de las aves acuáticas. Exigimos cautela al permitir el paso de barcos a través de canales de marea donde los patrones de los barcos no puedan mantener efectivamente las zonas de seguridad recomendadas entre el barco y las aves acuáticas."
Alejandro García Herrera y varios colaboradores durante una de las rutas del barco de estudio "Cofre" el 17 de enero de 2017.

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